Hoofrise — un juego de estrategia gratis de diez minutos en el navegador
La Madre Naturaleza despertó a los animales. Quieren acabar con las granjas, y tienen diez minutos.
No se cuentan las bajas
El mapa está dividido en sectores. Cada segundo que controlas uno, te paga, y después de diez minutos gana quien haya acumulado más. Esa sola regla decide todo lo demás: tomar terreno temprano vale más que tomarlo tarde, quedarse quieto es perder despacio y no ir a lo seguro, y un potrero que te quitan te sigue costando el resto de la partida.
Un ejército que pasa diez minutos peleando y nunca se para en nada pierde, y así debe ser.
Dos bandos que no se juegan para nada igual
El Waking Herd no es un ejército, es una conversación que decidió algo. Los animales vienen en manadas y no de a uno, son baratos y rápidos, y toman terreno casi al instante; pero el terreno que abandonan empieza a apagarse quince segundos después y vuelve a ser neutral en menos de un minuto. Al Herd se le paga por el ritmo. Lo toma todo, no retiene nada y gana de todas formas por estar en más lugares que tú.
El Yield Group no es un villano, es una empresa con un deber de cuidado. Declaró una emergencia de bienestar animal y está recuperando el ganado escapado, con tractores, carros de corral, avionetas fumigadoras y kilómetros de cerca eléctrica. Reclama terreno despacio y luego ese terreno queda cerrado: nadie lo recupera sin comprometer un ejército. Al Yield se le paga por la paciencia.
La verdadera disputa es el agua
Los sectores de agua valen el doble, y los dos bandos los quieren por razones opuestas. El Yield pone una estación de bombeo en una represa, que paga bien y envenena lo que está río abajo. El Herd pone un juncal en la misma represa, que la limpia y trae patos, y los patos son manos gratis. El edificio que más puntos da a cada bando necesita el agua en el estado que el otro intenta impedir, así que una cuenca no se captura una sola vez: se disputa durante toda la partida.
Dos botones y un pulgar
La recolección ocurre sola. Los nuevos combatientes caminan solos al frente. Lo que queda es ATTACK (atacar) y CAPTURE (capturar): un toque cada uno, que manda tus unidades a lo más cercano que valga la pena tomar desde donde ya está el grueso de tu ejército, y los dos dibujan el terreno que eligieron, así puedes ver lo que está pensando el botón.
Todo lo que se alcanza con el pulgar se alcanza con el mouse y con el control. Es el mismo juego de tres maneras, no una versión para celular y otra de verdad.
Sin cuenta, sin instalar, sin servidor
Abre la página y elige un bando. No hay nada en qué registrarse, nada que descargar, y toda la partida corre en tu navegador. Funciona en un celular y en una laptop del trabajo que bloquea todo lo demás.
Si prefieres estar del otro lado de una granja de noche, Evil Hills es el survival horror de este estudio: los mismos animales, bastante menos negociación.